Los reguladores federales de aviación le ordenaron el domingo a United Airlines que incremente las inspecciones de todos sus aviones Boeing 777 equipados con el tipo de motor que sufrió una falla catastrófica en Denver.

La línea aérea indicó que los mantendrá en tierra temporalmente.

La víspera, el vuelo 328 de United Airlines tuvo que aterrizar de emergencia en el Aeropuerto Internacional de Denver luego de que su motor derecho voló en pedazos justo después del despegue. Trozos de la carcasa del motor, un PW4000 de Pratt & Whitney, cayeron sobre vecindarios de los suburbios.

El avión con 231 pasajeros y 10 tripulantes a bordo aterrizó a salvo y nadie resultó herido, así como tampoco en tierra, dijeron las autoridades.

Steve Dickson, administrador de la Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés), dijo en un comunicado el domingo que, con base en una primera revisión de los datos de seguridad, los inspectores “concluyeron que el intervalo entre las inspecciones debe intensificarse para las aspas huecas exclusivas de este modelo de motor, utilizadas únicamente en los aviones Boeing 777”.

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte señaló en un comunicado por separado que dos de las aspas del motor se rompieron y el resto “mostraba daños”.