“Las intensas negociaciones sobre el comercio y las divisas entre Estados Unidos y China durante los últimos meses dieron como resultado ‘la fase uno’ del acuerdo, que requiere reformas estructurales y otros cambios para el régimen económico y comercial de China en varias áreas clave, incluso la divisa y moneda extranjera”, estipula un informe del Departamento de Tesoro.

Desde el Tesoro indicaron que Pekín se había comprometido a abstenerse de la devaluación competitiva y publicar “información relevante relacionada con tipos de cambios y balanza exterior”.

“En ese contexto, el (Departamento del) Tesoro ha determinado que China ya no debería ser designado como manipulador de divisas en este momento”, subraya el texto.

Este paso se da días antes de la firma de la primera fase del pacto comercial entre ambos Estados.

Cabe destacar que una de las disposiciones del acuerdo requiere que en los próximos dos años China llegue a casi duplicar sus compras de exportaciones estadounidenses, incluidos 80,000 millones de dólares adicionales en productos agrícolas.