Desde hace un mes, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció la implementación de un plan más estricto para intentar mitigar la pandemia en contra del virus SARS-CoV-2. Sin embargo, parece que la decisión no fue bien recibida por parte de la comunidad estadounidense, misma que se ha dividido de manera evidente frente al esquema de vacunación que corresponde para evitar los efectos de Covid-19.

Según lo informado por Biden, los empleadores con más de 100 trabajadores deben exigir a sus empleados que reciban el biológico, del mismo modo que se obligará a los trabajadores federales para recibir la inoculación correspondiente. Esta serie de medidas se han considerado ante el estancamiento en las jornadas de vacunación durante los últimos meses, lo que ha impactado considerablemente a nivel social y económico en la nación.

¿Cuáles han sido las consecuencias?

Tras el aumento de casos de Covid-19 en Estados Unidos, otra de las medidas que se aplicarán como parte de esta nueva estrategia es la aplicación de multas para quienes se nieguen a usar cubrebocas en espacios como aeropuertos o vuelos nacionales. Y es que la nación ha registrado más infecciones diarias que el año pasado, lo que ha incrementado el índice de fallecimientos durante los últimos meses.

Entre otra de las polémicas declaraciones por parte de Biden se encuentra la vacunación de todas las personas que trabajen en el sector salud o en el educativo. Sin embargo, esto parece representar un problema en estados como Nueva Inglaterra, donde las protestas antivacunas son protagonizadas por los mismos trabajadores de hospitales. De acuerdo con lo reportado por BBC, hay quienes alegan que no recibirán la inmunización por sus creencias religiosas.