Un bebé de siete meses de edad murió pesando solamente cuatro kilos después de que fuera alimentado con una dieta libre de lactosa y gluten.

Los padres del menor tenían una tienda de alimentos naturales en Beveren, Bélgica y decidieron alimentar a su hijo Lucas con una dieta alternativa que incluía leche de quinoa, a pesar de que esta está contraindicada en bebés tan pequeños, indicaron medios locales.

Su dieta, llevó al bebé a tener a mitad del peso esperado para un menor de esa edad y tener el peso promedio de un bebé recién nacido.

El caso fue llevado ante un tribunal puesto que, de acuerdo con las autoridades, el menor presentó problemas de respiración tres días antes de su muerte pero los padres no buscaron atención médica.

La autopsia mostró que el bebé estaba deshidratado y su estómago completamente vacío.

Los fiscales encargados del caso buscan encontrar culpables a los padres debido a que  fueron ellos mismos los que determinaron que el bebé era, supuestamente, alérgico al gluten y a la grasa de la lactosa pero nunca consultaron a un médico para tal condición.

Los padres, identificados como Lucas y Sandrina, declararon ante las autoridades que nunca notaron nada raro en la apariencia del menor y que su pérdida de peso no les llamó la atención porque no fue algo extremo.

La abogada de ellos también explicó que los padres solamente pensaron que el bebé tenía un problema de alimentación debido a que una vez que lo alimentaron con una mamila, se puso malo, por lo que infirieron que se curaría con la dieta a la que lo sometieron sin que por ello, hubieran deseado su muerte.

Expertos en nutrición han encontrado que la dieta libre de gluten puede hacer más daño que bien a pesar de la popularidad de la que goza en el mundo entero.