Luego del sismo que sacudió la isla de Haití hace unas semanas, poco a poco comienza a recobrarse la normalidad, sin embargo, 7 mil 430 casas han sufrido daños en alguna medida, esto fue informado por autoridades locales.

El pasado sábado, un sismo de magnitud 5.9 sacudió Haití causando17 muertos, destrucción en 353 viviendas y provocando daños a 7 mil 430 casas, según datos preliminares difundidos hoy por la Dirección de Protección Civil.

Unas 7 mil 783 familias resultaron afectadas por el terremoto, cuyo epicentro se registró frente a la costa noroeste, 20 kilómetros al norte de Port-de-Paix y a 175 kilómetros de Puerto Príncipe, a una profundidad de 15,3 kilómetros, y al que han seguido varias réplicas, unas de ellas de magnitud 5,2 este domingo.

Asimismo, en la actualización de los daños provocados por el movimiento telúrico, la Dirección de Protección Civil elevó a 427 la cifra de heridos, aunque un buen número de ellos ya ha sido despachado debido a que las lesiones eran menores.

Las localidades más afectadas son Port-de-Paix, donde murieron 9 personas; Gros Morne, en el departamento de Artibonite, con 7 fallecidos; y Saint-Louis du Nord, donde se produjo una muerte.

Por su lado, el Gobierno anunció la entrega de alimentos y artículos de limpieza para los afectados, así como la reparación del hospital de Port-de-Paix, el Inmaculada Concepción, que resultó agrietado y donde muchos heridos fueron atendidos en las afueras debido a las limitaciones en este centro.

El sismo agravará la precaria situación de este país, muy vulnerable a los fenómenos naturales y donde más de la mitad de los 10 millones de habitantes sobrevive con menos de 2 dólares diarios.

Además, la situación provocada por el movimiento telúrico impactará directamente en el sector vivienda en este país, con un déficit crónico en esta materia, ya sea por la falta de casas o por la precariedad de muchas de ellas.

Este terremoto es uno de los más fuertes que ha afectado a Haití tras el del 12 de enero de 2010 de magnitud 7, seguido de tres réplicas superiores de magnitud 5, que causó más de 300 mil muertes, similar número de heridos, unos 1,5 millones de damnificados y la casi total destrucción de su capital, Puerto Príncipe.