Cientos de miles de iraníes salieron hoy a las calles en respuesta a la convocatoria de las autoridades para demostrar unidad nacional y apoyo al sistema teocrático de Irán, en el 40 aniversario de la victoria de la Revolución Islámica.

La plaza Azadi (Libertad) de Teherán y sus alrededores fueron escenario de las celebraciones de la efeméride, muy importantes este año debido al aumento de las presiones de Estados Unidos contra el régimen de los ayatolás.

“Muerte a Estados Unidos” fue como es habitual el lema más coreado por los asistentes, en su mayoría de los sectores conservadores del país, que criticaron las sanciones impuestas el año pasado por Washington contra Irán tras retirarse del acuerdo nuclear multilateral de 2015.

En un discurso ante la multitud, el presidente iraní, Hassan Rouhani, aseguró:

La presencia de la gente en las calles de todo el Irán islámico significa que se han arruinado las conspiraciones planeadas por el enemigo”.

Rouhani también adelantó que Irán continuará desarrollando sus programas armamentísticos, incluidos sus misiles, fuente de preocupación para Estados Unidos, Europa y países regionales como Arabia Saudita e Israel.

En una muestra de este poderío, el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución expuso hoy en las calles de Teherán, escenario de ceremonias, los misiles Qadr, con un alcance de 2 mil kilómetros, Ghiam, de 700 kilómetros, y Zolfeghar, de 800.

No hemos pedido y no pediremos permiso para fabricar misiles. Continuaremos nuestro camino militar y defensivo”, subrayó el presidente.

La vía de la revolución continuará del mismo modo que en los pasados 40 años”, agregó.

La Revolución Islámica de 1979, liderada por el ayatolá Ruhola Jomeini, puso fin a la monarquía del Sha Mohamad Reza Pahlavi, gran aliado de Estados Unidos, quien huyó de Irán acosado por las protestas en enero de ese año.

Tras declararse el Ejército neutral, se proclamó el triunfo del levantamiento el 11 de febrero y dos meses después se aprobó en referéndum el establecimiento del sistema de la República Islámica, que desde sus orígenes ha mantenido complicadas relaciones con Occidente.

Al respecto, algunas de las pancartas mostraban los lemas “en todas las áreas decepcionaremos a Estados Unidos” y “la unión ha sido la clave del éxito de nuestra revolución”.

Una unión a la que llaman las autoridades en el momento delicado que atraviesa el país, hundido en una crisis económica que ha fomentado protestas y huelgas sin precedentes en el último año.