Personas que viven en la costa oeste de los Estados Unidos fueron expuestos a una peligrosa cantidad de contaminantes ambientales.

Autoridades de salud declararon que los hospitales en las zonas aledañas a los incendios tienen gran afluencia por personas con afecciones respiratorias.

Ciudades del estado de Oregon son quienes reciben los embates más fuertes por parte de estas partículas, especialmente la ciudad de Portland.

Investigaciones de la Universidad de Stanford estiman que al menos 3 mil personas de más de 65 años de edad murieron de manera prematura debido al contacto con los contaminantes pesados durante el periodo total de 6 semanas que tienen estos incendios.