Tras darse a conocer el informe sobre la pedofilia que se vivió de parte de miembros de la Iglesia desde la década de los 50 en Francia, tres personalidades exigieron la renuncia colectiva de los obispos, lo cual sería una “salida honorable” ante la gravedad de los hechos.

Se trata de dos intelectuales de la izquierda católica de la nación europea: Christine Pedotti y Anne Soupa, y François Devaux. Éste último fue víctima del padre Bernard Preynat, conocido por haber reconocido haber abusado de niños durante casi 20 años.

Este lunes los tres solicitaron la dimisión colectiva de los obispos, mientras que la Comisión independiente sobre los abusos sexuales en la Iglesia católica (Ciade) se encargó de realizar el informe donde citó que más de 300 mil niños y jóvenes fueron víctimas de abuso de parte de sacerdotes y personas ligadas a la iglesia.

Francia descubre el “infierno” de los abusos sexuales a niños

El pasado 5 de octubre se dio a conocer que más de 216 mil menores fueron víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica en Francia desde 1950, a quienes el papa Francisco expresó su “inmenso dolor” tras la publicación este martes de un esperado informe independiente.

Sacerdotes y religiosos abusaron de los menores de edad entre 1950 y 2020, si bien la cifra ascendería a 330 mil si se tiene en cuenta hechos perpetrados por laicos que trabajaron en instituciones religiosas, apunta la Comisión Independiente sobre los Abusos Sexuales en la Iglesia (Ciase) en Francia.

Hasta inicios de 2000, la Iglesia católica francesa mostró una “cruel indiferencia” con las víctimas de estos abusos que tuvieron un “carácter sistémico”, subrayó durante la presentación del informe en París el presidente de la Ciase, el exalto funcionario Jean-Marc Sauvé.

El pontífice argentino “piensa ante todo en las víctimas, con inmenso dolor por sus heridas y con gratitud por su valentía para denunciar” y desea que la Iglesia francesa, “consciente de esa terrible realidad”, “emprenda un camino de redención”, reza un comunicado del Vaticano.

Sauvé, católico practicante de 72 años, entregó el informe de más de 2 mil páginas, “una pesada carga tanto en el sentido literal como figurado”, a responsables de la Conferencia Episcopal (CEF) y a la Conferencia de Religiosos y Religiosas de Francia (Corref), que lo encargaron.

La respuesta del episcopado francés fue más allá que la del papa. “Mi deseo en el día de hoy es pedirles perdón”, dijo ante víctimas y prensa el presidente de la CEF, monseñor Éric de Moulins-Beaufort, que expresó su “vergüenza” y “determinación a actuar”.