El Gobierno puso en funcionamiento la central nuclear Barakah que promete generar energía eléctrica limpia para el país en los próximos 60 años.

La Corporación Emiratí de Energía Nuclear (ENEC), que le pertenece al Gobierno, inició este sábado la unidad 1 de la central.

Se convierte así en el primer país árabe que utiliza energía nuclear y el número 33 a nivel mundial.

Mohamed Ibrahim al Hammadi, director de ENEC, declaró que la planta será para el país un “motor de crecimiento” que aportará el 25% de toda la energía eléctrica de la nación, totalmente limpia.

“Al tiempo respaldará la diversificación económica mediante la creación de miles de empleos de alto valor”, afirmó el director.

“Es un hito histórico para la nación”, expuso Hamad Alkaabi, representante permanente de Emiratos Árabes Unidos en el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).