El gobierno de Estados Unidos tiene previsto redirigir a cientos de empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés), incluidos agentes federales aéreos, a la frontera sur para ayudar con las labores y los flujos migratorios.

La asignación fronteriza de la TSA durará al menos 45 días y ocurrirá al comienzo de la temporada de viajes del verano boreal, lo que según un funcionario estadunidense conlleva “cierto riesgo”, reportó CNN citando un correo electrónico interno al que tuvo acceso.

Entre los empleados de la TSA que participarán habrá 175 funcionarios y hasta 400 agentes de seguridad procedentes de seis ciudades estadunidenses, pero no incluirá supervisores de pantallas en los aeropuertos, indicó el canal, citando dos fuentes adicionales anónimas.

Representantes del Departamento de Seguridad Nacional no pudieron ser contactados de inmediato para confirmar el reporte.

No hay una necesidad inmediata de más ayuda de la TSA en la frontera suroeste”, escribió Gary Renfrow, un alto funcionario de la agencia, en un correo electrónico a la agencia de gestión regional.

También entendemos que estamos aceptando un cierto riesgo según se acerca un verano (boreal) muy atareado”, señaló Renfrow, según el reporte de CNN.

Los despliegues fronterizos de la TSA durarán entre 45 y 60 días, pero podrían prolongarse, citando el correo electrónico.

Los funcionarios de la TSA enviados a la frontera recibirán formación legal y asistencia en el Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza como funcionarios de inmigración, señaló la información.