California está construyendo una “estación médica de campaña” que tendrá hasta 125 camas para ayudar a una región agrícola a lo largo de la frontera mexicana que ha tenido un aumento de casos de coronavirus, informó el viernes el gobernador Gavin Newsom.

Mientras muchas partes del estado relajan las restricciones al confinamiento, Newsom dijo que el condado Imperial, con una población de 175.000 habitantes en el extremo sureste del estado, “sigue siendo motivo de preocupación”.

El funcionario indicó que dichas instalaciones podrían montarse en otras partes del estado “si comenzamos a ver algunas incidencias de propagación que no puedan contenerse, sobre todo en comunidades que no necesariamente tienen los recursos de otras comunidades”.

“Es una expresión de esto: Una expresión de fe y devoción a esta causa, así como de su salud pública y de la virulencia de esta enfermedad”, dijo.

El Imperial Valley, que provee muchos de los vegetales que se ofrecen en los supermercados de Estados Unidos durante el invierno, está al otro lado de la frontera con Mexicali, una amplia ciudad industrial con un millón de habitantes que tiene una enorme influencia en su economía y cultura.

No es claro qué causó el aumento en pacientes de coronavirus. Pero Adolphe Edward, director general del Centro Médico Regional de El Centro, está entre los que creen que los estadounidenses que viven en Mexicali contribuyen en gran parte.