El riesgo de morir de cáncer en Estados Unidos se redujo en casi un tercio en tres décadas, gracias a diagnósticos tempranos, mejores tratamientos y un menor número de fumadores, según un estudio revelado este miércoles.

La tasa de muertes por cáncer en hombres y mujeres cayó en 32 por ciento entre 1991 y 2019, equivalente a 3.5 millones de muertes evitadas, según indicó la American Cancer Society (ACS) en su informe anual.

“Este éxito se debe en buena medida a que menos gente fuma, lo que resultó en una baja de cánceres de pulmón”, entre otros, señaló, precisando que el cáncer de pulmón causa más muerte que cualquier otro.

Y el ritmo sigue bajando. En la década de 1990, el riesgo cayó en 1 por ciento anual. Entre 2015 y 2019, la tasa bajó prácticamente al 2 por ciento.

“El descenso acelerado en la tasa de muertes por cáncer muestra el poder de la prevención, cribados, diagnósticos precoces, tratamientos, y nuestro potencial global para acercarnos a un mundo sin cáncer”, detalló el informe.

“En años recientes, más personas con cáncer de pulmón están siendo diagnosticadas cuando el cáncer se encuentra en etapa temprana y viven más, en consecuencia”.

En 2004, solo 21 por ciento de la gente diagnosticada con cáncer de pulmón seguía con vida a los tres años. En 2018, la cifra creció a 31 por ciento.

Pero hay disparidades que persisten.

Según la ACS, la tasa de supervivencia es más baja para negros que para blancos, en casi cualquier tipo de cáncer. Las mujeres negras tienen 41 por ciento posibilidades más de morir de cáncer de mama que las blancas, aunque tienen 4 por ciento menos probabilidades de contraerlo.

Y los indígenas tienen la mayor incidencia de cáncer de hígado de todos los grupos raciales/étnicos importantes de Estados Unidos: un riesgo que duplica el de los blancos.

La ACS atribuye la diferencia a “inequidades en salud, educación, y estándares globales de vida”, provenientes de “prácticas discriminatorias y racismo histórico y persistente”.

Adicionalmente, la pandemia “redujo fuertemente” la capacidad de acceso a los servicios de salud para el cáncer, incluyendo prevención, detección y tratamientos.

“Esos retrasos en salud probablemente empeorarán las disparidades, dada la afectación desigual que causó la pandemia en comunidades de color”, señaló el reporte, que abarca hasta 2019.

El cáncer es la segunda causa más común de muerte en Estados Unidos, detrás de los problemas cardiacos.

En 2022, la ACS anticipa que se detectarán 1.9 millones de nuevos cánceres y morirán 610 mil personas de la enfermedad. Esto implica un pronóstico de alrededor de mil 670 fallecimientos diarios.

Según la organización, 42 por ciento de los cánceres diagnosticados son “potencialmente evitables”, al ser causados por fumar, engordar, beber alcohol o por una mala nutrición o falta de actividad física.