Los cubanos acudieron el lunes masivamente a una decena de tiendas en La Habana con artículos en dólares para comprar electrodomésticos y refacciones de autos, una nueva fórmula emprendida por el Gobierno carente de liquidez que busca obtener divisas para las importaciones y los pagos de sus deudas.

El dólar estadunidense circuló libremente en Cuba junto con el peso cubano tras la desaparición de la Unión Soviética, su exbenefactor, lo que provocó una crisis en el país comunista.

Lavadoras, refrigeradores, congeladores, aires acondicionados, neumáticos y motos eléctricas, entre otros, tenían en vidrieras precios en dólares muy por debajo de ofertas similares del Estado en pesos convertibles, una moneda 24 veces más fuerte que el peso cubano.

Hay mucha necesidad entre los cubanos de obtener estos productos más económicos y uno se evita tener que comprarlos en el mercado negro”, dijo Joel Palomino, profesor de educación técnica.

Palomino, de 40 años, era uno de los cubanos que hicieron filas desde la madrugada del lunes en un establecimiento de La Habana.

Los precios son más bajos que en pesos convertibles y mejores que los importados de México o Panamá. El Gobierno tenía que haber hecho esto hace mucho tiempo”, consideró.

La apertura de las tiendas en dólares sucede semanas después de que el Gobierno implementó una serie de medidas de austeridad ante la escasez de combustible debido a la disminución de los envíos desde Venezuela y la ofensiva de sanciones que ha emprendido el gobierno de Donald Trump contra La Habana.

Actualmente hay dos monedas que circulan en Cuba: el peso (moneda nacional) y el peso convertible. Ninguna de las dos es aceptada fuera del país.

La posesión del dólar u otras monedas extranjeras está permitida, aunque hasta el momento no podían usarse.

Muchos cubanos viajan a México o Panamá para comprar productos y luego revender irregularmente en la isla.

Para las compras en dólares, los cubanos tendrán que depositar la divisa en efectivo y obtendrán una tarjeta válida para adquirir los artículos en esos establecimientos.

Los precios son competitivos en el mercado internacional, se han reducido hasta en un 50 por ciento y el Estado está capturando dinero internacionalmente intercambiable que circulaba en Cuba pero luego fluía al extranjero”, explicó el economista Omar Everleny.

Regresamos a antes del 2004 cuando sólo existía el peso (moneda nacional) y ciertos productos tenían precios en dólares y podían adquirirse en las tiendas”, dijo.

Al final hay una devaluación paulatina del CUC”, agregó.