Omar Chaparro se vió envuelto en la polémica tras haber sido acusado de tomar recursos públicos del fideicomiso “Fondo de Inversión y Estímulos al Cine” (Fidecine), para producir películas cinematográficas mexicanas.

Lo anterior generó que usuarios en redes lo criticaran y se burlaran de sus cintas, a lo que respondió lo siguiente en Twitter:

“No todos me odian! Varias de mis familiares me quieren mucho, incluso mi mamá”, escribió.

De igual forma, respondió a varios de los tuits de usuarios.