En 2016, el director chileno Pablo Larraín le mostró al mundo su visión sobre uno de los momentos más emblemáticos de la historia de los Estados Unidos en el siglo XX, la llegada al poder de un apuesto y carismático John Fitzgerald Kennedy a la presidencia del país más poderoso del mundo, junto con su esposa, la siempre sobria pero carismática Jaqueline Kennedy Onasis y el traumático desenlace una mañana de noviembre de 1963 en Dallas, Texas.

La historia es bien conocida entre los estudiosos de la nación norteamericana, el presidente fue asesinado ‘oficialmente’ por un tirador de nombre Lee Harvey Oswald, muerto semanas después víctima de un atentado; el asesinato en contra de Kennedy se llevó a cabo mientras recorría las calles de la ciudad texana, en un auto descapotable y junto a su esposa, la señora Kennedy, quien fue la principal testigo de la saña con la que su esposo fue asesinado.

Bajo ese argumento, el director chileno mostró su versión desde el punto de vista de Jackie Kennedy Onasis, la señora visiblemente consternada es entrevistada mientras hace una remembranza de los hechos ocurridos el 22 de noviembre de 1963.

El largometraje fue estrenado el 7 de septiembre de 2016 en el Festival Internacional de Cine de Venecia de 2016, donde obtuvo el premio a mejor guion y su protagonista, la joven pero experimentada actriz, Natalie Portman fue reconocida por el público con una larga sesión de aplausos.

Dicha actuación le valió ser nominada como mejor actriz en los premios Oscar de aquel año, y la cinta fue distinguida en varias premiaciones como una de las mejores películas que se proyectaron en ese año.

Una pincelada de historia

En abril de 2010, se anunció que la actriz inglesa Rachel Weisz sería la protagonista, la dirección recaería en el exesposo de Weisz, Darren Aronofsky así como la producción, sin embargo, en el 2012 se rumoró que los estudios Fox Searchlight Pictures estaba en pláticas con Natalie Portman para protagonizar la película interpretando a Jacqueline “Jackie” Kennedy Onassis.

Luego de esa información, tanto Rachel Weisz como Darren Aronofsky se retiraron del proyecto por diferencias con la compañía productora, sin embargo, tiempo después Aronofsky se unió al proyecto como productor y la dirección recayó en el chileno Pablo Larraín, mismo director que ahora está acaparando los reflectores por la cinta sobre la princesa Diana de Gales, papel que recayó en la actriz Kristen Stewart.

En octubre de 2015 se anunció que Peter Sarsgaard participaría en la película interpretando a Robert F. Kennedy, y en el mismo mes Greta Gerwig se incorporó al reparto. LD Entertainment y China’s Bliss Media también han pasado a figurar en la producción.

Larraín eligió contar lo que sucedió los días posteriores al asesinato de Kennedy en 1963. Y cómo la exprimera dama enfrenta los acontecimientos desde su perspectiva, narrando de forma nostálgica momentos íntimos junto con el expresidente, pasando por su viaje a Dallas, el traumático deceso de sus marido frente a sus ojos y la organización posterior del sepelio e investigación sobre el asesinato de sus esposo.

El director recurre a una puesta en escena que le permite a Portman desplegar su talento interpretativo, destaca sobremanera el momento en el que todo el país está de luto por la muerte de Kennedy, pero a la vez, el poder del hombre de estado y su esposa se esfuma, y Jackie queda relegada como cualquier mujer en medio de decenas de personas que están buscando al próximo presidente de los Estados Unidos.

Usando sus propias palabras, Jackie transformó su hogar en Camelot y a su difunto esposo, en el rey Arturo.

La película puedes disfrutarla a través de la plataforma HBO-Max, tiene una duración de 95 minutos y desde le primer minuto hasta el final, quedarás enamorado de la actuación de Natalie Portman.