Parece obvio, pero no todos han entendido que Jason Momoa no es Aquaman en la vida real.

Esto nos quedó claro luego de que la revista Us Weekly difundiera algunas fotos del actor mientras vacacionaba su esposa Lisa Bonet, y sus hijos en Venecia, Italia, pues tan rápido como llegaron a Internet, los haters comenzaron a criticar que el actor no luciera un abdomen marcado como en las películas.

“OMG, ¿qué pasó con esos abdominales”, “Ahora tienes cuerpo de papá”, “Ese ni siquiera es Jason Momoa es su gemelo gordo”, fueron algunos de los comentarios que recibió el actor, sin embargo, no pasó mucho tiempo para que sus fans lo defendieran.

“Déjenlo en paz. Él recuperará su abdomen en Aquaman 2. Ahora solo está disfrutando de sus vacaciones con su familia”.

“Él es hermoso por dentro y por fuera. Solo porque te odies a ti mismo no te da derecho a odiar a otra persona. Deja de intimidar, deja de odiar y trata de ser positivo”.

Es cierto, que el actor no tiene los músculos marcadísimos como en Aquaman, sin embargo, el body shaming es injusto en cualquier contexto.