Como bien se sabe, Kris Jenner había iniciado una curiosa tradición en el que el nombre de todos sus hijas la inicial sería una ‘K’, sin embargo, cuando estuvo embrazada de Kendall y después de Kylie estuvo a punto de romper con ella y llamarlas de una manera muy diferente.

En el último episodio estrenado del reality show Keeping Up with the Kardashians además de intercambiar roles y tratar de solucionar el problema con la salida de Kourtney, también profundizaron en temas del pasado y del legado Kardashian Jenner.

Todo comenzó cuando Kendall señaló que en esa casa se había concebido, ante lo que su madre intervinó diciendole que estuvo a punto de llamarse Juliet y no Kendall ya que había planeado romper la tradición y crear una nueva de comenzar una dinastía con J y ya no con K.

Esto dejó sumamente sorprendido a la primer hija que tuvo con Caitlyn Jenner, quien creía que en realidad se iba a llamar Cameron, ante lo que su hermana mayor Kim Kardashian señaló que no.

No, realmente Kris estaba interesada en Juliet. Ella estaba como: ‘Está bien, ya que hice Ks, voy a hacer Js’. Y luego, en el último momento ella dijo: ‘Voy a hacer Ks'”, aclaró Kim sobre las iniciales de los nombres de sus hermanas menores.

Tras esto Kris terminó explicando como es que al final se decidió por ponerles a las dos menores del clan Kardashian-Jenner los nombres con los que son mundialmente conocidas.

Seguíamos diciendo: ‘Kendall y Sophia’ o ‘Kendall y Jane’, ya sabes, intentábamos pensar en qué nombre quedaba mejor con Kendall. Fueron ‘Kendall y Kelly’, y luego cuando llegamos a ‘Kendall y Kylie’, pensamos: ‘Eso es todo’. Kendall y Kylie tuvieron que ir juntos”, concluyó Kris.