y en día la serie The Walking Dead es una de las más exitosas no sólo en la te­levisión de Estados Unidos, sino a nivel mundial. Millones de fans alrededor del planeta dan fe de ello y es gracias a esta producción que la economía de Atlanta, Georgia, ha ido en aumento.

De acuerdo con Mike Riley, director de locación (location manager), antes de la llegada de la serie a la pequeña comu­nidad de Woodbury, ésta se encontraba mermada, ya que no había vida en las calles y los comercios permanecían ce­rrados los lunes y martes.

Ahora, según cuenta, falta gente para contribuir no sólo a los trabajos de la serie, sino para atender a los turistas que llegan con la idea de ver a Norman Reedus, Andrew Lincoln y demás prota­gonistas de la emisión.

Podías soltar una bala de cañón en las calles y nadie salía herido”, relata.

“Esto era un pequeño pueblo. De miér­coles a sábado los negocios estaban abiertos y apenas un tercio de los mis­mos estaban ocupados realmente. Pero apenas llegamos a Woodbury, se co­menzó a ver más y más gente y el sitio cambió radicalmente y ahora hay mu­cho turismo por la zona. Viene mucha gente del país y del mundo, sólo para vernos rodar”

, indicó Riley.

Sólo con comprar café, quedarse en algún hotel o caminando por las calles, es como los turistas generados por el programa han logrado reactivar la eco­nomía del sitio.

No somos responsables por todo lo que ha sucedido aquí, pero hemos llamado la atención hacia este sitio”, reconoció.

Si bien el poblado donde se graba la serie resultó beneficiado por su llegada, al inicio fue complicado lograr los per­misos necesarios y la aprobación del consejo del pueblo, ya que necesitaban mantener su cotidianeidad aunque los zombis los acecharan.

Al terminar la segunda temporada les explicamos lo que necesitábamos para la serie, que era utilizar todo el pue­blo. Después de una junta les dimos un tiempo para pensar. En la espera, des­cubrimos que muchos negocios tienen puertas traseras y fue lo que utilizamos, la parte trasera del pueblo. Coloqué un kiosko, y arreglamos de tal manera que no se pudiera ver al interior de los nego­cios, para que no hubiera ningún tipo de conflicto”

, añadió Riley.

Además, tuvieron que recurrir a cier­tos permisos para poder realizar algu­nas edificaciones, lo cual no significó más que un poco de papeleo. Del mis­mo modo, la gente de la producción se encarga de hacer pagos similares a los de una renta a los propietarios, por los inconvenientes que les ocasionan los trabajos.

Otro de los puntos que han ayuda­do al crecimiento de la localidad es el restaurante que Norman Reedus y Greg Nicotero abrieron y que ahora es parte importante del turismo.

Somos seis socios. Greg y Norman por supuesto, pero también Robert Kirkman, Dave Alpert que son produc­tores ejecutivos y mi cuñado Brian Jagt, somos los responsables de esto”, dijo Scott Tigchelarr, presidente de Raleigh Studios Atlanta, estudios que también sirven de locación para The Walking Dead.

The Walking Dead estrena la segun­da parte de su séptima temporada este 12 de febrero a las 20:30 horas por Fox1. En los restantes ocho episodios, el grupo comandado por Rick (Andrew Lincoln) buscará terminar con el sanguinario Ne­gan (Jeffrey Dean Morgan).

Sin embargo descubrirán que la vic­toria requerirá más que los sobrevivien­tes de Alexandria, ya que será preciso contar con la gente de The Kingdom y de Hilltop.

Un buen día Norman y Greg me di­jeron que querían abrir un restauran­te o un bar, porque al final este lugar es el centro de The Walking Dead, de aquí sale todo. Y la gente que anda por acá, algunos han tenido la suerte de topar­se con algunos miembros del elenco, así que ha sido benéfico para todos”, concluyó.