Todo indica que la del Apertura 2019 será una Liguilla con “grandes” ausentes y los que normalmente tienen menos reflectores hoy reivindican su futbol.

Tal es el caso de Monarcas Morelia que revivió con la llegada del argentino Pablo Guede este torneo. Así que el presidente de los purépechas, Álvaro Dávila, espera que su equipo le ponga sabor al caldo ante la ausencia de planteles como Chivas, Cruz Azul, y Pumas.

“Necaxa lo ha hecho muy bien, Querétaro lo ha hecho muy bien también, entonces somos como los patitos feos llegando a la Fiesta Grande y ojalá que la carroza no se vuelva calabaza, creo que ya estamos marcando esa diferencia”, aseguró Dávila en entrevista telefónica a Mediotiempo. Para está Fiesta Grande, equipos como Santos, Necaxa, Querétaro y los Monarcas estarán dentro de los primeros 8, pese a que no son de los más populares ni los de mayor inversión. “Aunque la gente siempre está esperando la participación de los grandes, en esta ocasión algunos se han rezagado por ahí y pues aprovechamos esa oportunidad para pensar en grande, pensar en llegar a una Final y ganarla”, aseguró.

“Es una muy buena oportunidad ahora para que volteen un poco a vernos a los equipos que estamos en estas circunstancias, que estamos trabajando bien y que sepan que estamos teniendo resultados”. En el caso del Morelia, en este semestre venció a Cruz Azul, Chivas y Toluca, aunque el presidente siente que no se les da la dimensión necesaria.

“Yo creo que las Liguillas llega el que esté jugando mejor y entonces aquí a la hora de la cancha ya no hay el equipo grande o chico, la camiseta le va a ganar a la otra, es el que lo demuestre en la cancha”, agregó. “Así ha estado con los resultados, no nos molesta, sí nos gustaría que sobre todo por los jugadores que se volteara un poco más a vernos y las opiniones que sean sean basadas en objetividad y fundamentos”. Dávila recordó que no solo la directiva sino los jugadores lamentan que cuando uno de estos clubes vencen a los “grandes”, la conclusión es que estos últimos jugaron mal.

“Es como si nosotros no tuvimos nada que ver y eso a mí es lo que a veces sí me desilusiona. Cuando vienen los comentarios o los análisis es que el equipo grande jugó mal”, señaló.

“No es porque el rival lo hizo verse mal, son pequeños detalles, sobre todo he escuchado comentarios de jugadores que se desesperan un poco por eso, ya también estamos acostumbrados”.