Flushing Meadows volvió a presenciar una jornada sorpresiva y cuando se esperaba un hito más de número uno, Medvedev mantuvo una contundente victoria 6-4, 6-4, 6-4.

Los más de 20 mil aficionados en el Arthur Ashe observaron en silencio la lucha desesperada de Novak, quien no logró alcanzar su nivel habitual.

Y mientras Medvedev consiguió el sueño de ganar el Abierto de Estados Unidos, Djokovic vivió una frustración más.