El sorteo de los cuadros de Roland Garros, celebrado este jueves en París, sonrió al español Rafael Nadal, defensor del título y que busca su duodécima corona, mientras que se cebó con su máximo rival, el serbio Novak Djokovic, número uno del mundo.

Nadal tiene ante si un buen panorama, con dos rivales procedentes de la fase previa en sus dos primeros partidos, antes de medirse, teóricamente, al belga David Goffin y, en octavos de final, al argentino Guido Pella.

Los cuartos le enfrentarán contra el japonés Kei Nishikori y en unas hipotéticas semifinales ante el suizo Roger Federer, número 3 del mundo, que no le ha ganado nunca en París, además de evitar al menos hasta la final al 4, el austríaco Dominic Thiem, finalista de la pasada edición.

El resto de los hipotéticos cuartos los jugarían Djokovic contra el alemán Alexadre Zverev; Thiem ante el argentino Juan Martín Del Potro y Federer contra el griego Stephanos Tsitsipas.

El defensor del título participó en la ceremonia del sorteo y aseguró que “siempre es un placer” regresar a París, además de alabar las obras que se han llevado a cabo en las instalaciones del torneo.

Más difícil lo tendrá Djokovic, ya que su debut es frente a un jugador en progresión, que esta temporada ya batió a rivales de buen ranking como Thiem, Nishikori, Pouille y Shapovalov.

Aunque sobre tierra batida su rendimiento es algo peor, el número 43 del mundo alcanzó los octavos de final en Madrid, donde entró en el cuadro final procedente de la fase previa.

Si supera a Hurkacz, Djokovic tendrá como teórico rival al estadunidense Sam Querrey, antes de medirse al francés Gilles Simon o el español Jaume Munar y al croata Borna Coric en octavos.

Federer, por su parte, debutará contra el italiano Lorenzo Sonego en el que será su primer partido sobre la tierra batida parisiense en cuatro años.